Es nuestra intención publicar las
entradas mensualmente, sin embargo esta es una fecha muy especial, pues el 3
de abril de 2012 se cumplen cien años del natalicio de Don Ricardo
Armando García Soldevila, conocido por el mal nombre de “el
Arqui”.
Ricardo Armando García Soldevila
Como comentamos antes, Armando García
nació el 3 de abril de 1912, el mismo año y mes en que se hundió
el Titanic, con tan solo unos días de diferencia.
Ese mismo año llega al polo sur Robert Falcon Scott en una malograda expedición en que perderían la vida
todos sus integrantes.
Un año antes, el 25 de mayo de 1911
Porfirio Diaz había renunciado a la presidencia, Andrés Molina Enríquez
lanza el Plan de Texcoco, que desconoce al presidente provisional
Francisco León de la Barra.
Sus padres, Don Honorato García y Esther Soldevila
contraen nupcias en la capilla de Santa Brígida en la Ciudad de
México.
En1912 la zona oriental, cerca del
Nevado de Toluca, permanece hasta 1915 en manos de los zapatistas...
Si, la Revolución Mexicana acaba de
estallar, Las Haciendas San Francisco Londres y de Exquitlán son
administradas por Don Honorato García, padre de Armando García
Soldevila.
Parecía que la guerra con sus horrores
pasarían de largo sin tocar aquella zona...
Don Luis García Otamendi
En diciembre de 1914 muere Don Luis
García Otamendi, abuelo de Don Armando, a mediados del siguiente
año, fuerzas disfrazadas de zapatistas que ahora sabemos
carrancistas, asaltan, queman y asolan la región, en la Hacienda de
San Francisco Londres destruyeron la maquinaria, asaltaron la
tienda, robaron y quemaron las casas, violaron mujeres (esposas de
los trabajadores) y mataron a machetazos a varios peones, a un árbol
ataron a un par de niñas, el recuerdo de mi abuelo les pone nombres,
Nieves y Benita, frente a la hacienda ardiendo, mataron al padre de la niñas y
las violaron tumultuariamente, también recuerda a su nana que no paraba de llorar, nueve meses después esta mujer tuvo un bebé.
Mi abuelo tendría entonces tan solo
tres años, pero alguna vez me contó esos tristes recuerdos de la hacienda en llamas y de los cuerpos colgados en la acequia...
Cuatro años después regresa Don
Honorato a lo que fué la hacienda, de la cual solo quedaban los
muros, con trabajo y empeño lograron reconsruirla y hacerla
funcionar, parecia que todo regresaría a la normalidad, pero llegó
1934 y con el Matias
Rodriguez Melgarejo, gobernador de Hidalgo, que decretó la
colonización de San Francisco.
La
familia García perdió todo, el gobierno jamas pagó un centavo de
las tierras y edificaciones expropiadas.
Inutiles
fueron los esfuerzos de Don Honorato para que le resarcieran las
propiedades, incluso tuvieron que salir huyendo del estado por la
persecución atroz de la que fueron víctimas...
Pero
regresemos con Don Armando, perdido ya todo se trasladaron a la
Ciudad de México donde mi abuelo estudió en el colegio Francés, emprendió un
viaje fantástico junto a algunos de sus compañeros, mismo que
terminó en Paris y que relizaron sin tener un centavo en la
bolsa, permiso de sus padres, o papel alguno que los amparara, regresó a México cuando Don Honorato García le mandó un telegrama que decía "Hay guerra, regresa" refiriéndose a la Guerra civil española, ya en México estudió en la Academia de San Carlos titulándose como Arquitecto.
Armando García y Maria Elena Ortiz
Se
casó con Doña María Elena Ortiz Franco con la que tuvo una sola
hija, Doña Lucrecia García Ortiz,
Lucrecia García Ortiz
Construyó
muchas casas y edificios que no presentaron daño alguno durante los
sismos de 1985 y 2012, vivió en Acapulco cuando este era un paraiso, se fueron a Campeche a poner un rancho, después a un lugar llamado “el 47” (kilómetro
47 de la antigua carretera a Puebla), decía mi abuela que "el chivo siempre tira al monte" refiriéndose a tanto viaje, vivió en Coyoacán donde tenía su
casa, amante de las culturas originarias organizó viajes reales y
simulados a distintos lugares de la república y del mundo, visitó cualquier cantidad de zonas arquelógicas, monasterios, capillas y
templos de México.
Se fue junto con su hija a París, donde Guillermo su nieto, Tessa su nuera y la familia de ella los recibieron y trataron de maravillosa manera, cosa que siempre les agradeceré.
Tenía
una opinión muy propia de las distintas luchas armadas y menudencias
políticas ocurridas en nuestro pais, siempre a través de un grueso
cristal religioso, pero por lo menos tenía opinión.
Nunca
toleró a los norteamericanos, jamas los llamó de otro modo que
gringos o yankis, los ingleses corrieron con igual suerte.
Escribió libros y cuentos referentes a nuestra historia y cultura, entre ellos el libro "Nuestra América, apuntes de historia del arte" redactado a máquina y editada a fuerzas de fotocopias, donde encontramos la siguiente aclaración "Llamaremos América al continente limitado por los océanos Ártico, Antártico, Atlántico y Pacífico; americanos serán todos los habitantes de ese continente. Si incurrimos en el desagrado de los ciudadanos de cierto país, tanto peor para ellos"
Sordo
desde muy temprana edad usaba un aparato para ayudarlo a oír, eso le
daba la ventaja de escuchar solo lo que él quería.
El espíritu que lo animaba jamas se
doblegó, fue su cuerpo el que le empezó a fallar, la edad le pasó
la factura imponiéndole limitaciones de movilidad, aunque uso bastón
se negó a usar la silla de ruedas.
Sin duda llegó a ser riesgoso
para el mismo por ser tan apegado a sus pricipios y lineamientos, pero si acaso
causó alguna molestia jamas lo hizo por mala fé.
Murió en su casa, a los 96 años de
edad, a unas semanas de cumplir los 97.
Don Armando García Soldevila






